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Mediciones Acústicas
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por Ronnie Bassili Gálvez

Es innegable el avance tecnológico y los beneficios sociales que trae para un país el crecimiento de la industria y la producción local, sin embargo, en este siglo, ya no sólo vale tener una producción eficaz, sino que también una producción limpia y respetuosa con su entorno. Es así como la industria se tiene que valer de asesores y consultores que midan y propongan las medidas de mitigación necesarias para los contaminantes que correspondan, ya sea para controlar la emisión de ruido hacia el medio ambiente (DS 38 del Ministerio del Medio Ambiente).

En cuanto a ruido, la industria se debe ocupar tanto de la emisión de ruido ambiental (hacia sus vecinos más cercanos), como ocupacional (hacia sus propios trabajadores), y para regular eso, en Chile existen dos normas, el DS 38 del Ministerio del Medio Ambiente y el DS 594 del Ministerio de Salud. Ambas normas son fiscalizadas, y cuando existen brechas entre lo medido y lo permitido, es cuando entramos en acción, estableciendo de inmediato con el cliente, un compromiso de éxito en la implementación de medidas de control de ruido enfocadas al cumplimiento de la norma.

Sabemos por entradas anteriores, que las consecuencias a la exposición de ruido son estrés, irritabilidad, alteración del sueño, baja en la concentración y productividad, también hemos hablado de que es un contaminante invisible, que no deja residuos, y que sus efectos se pueden apreciar en el largo plazo.

La manera de abordar estos problemas de emisión de ruido, tiene básicamente tres momentos excluyentes entre si:
1. Insonorizar la fuente de ruido
2. Interponer elementos de aislación y/o absorción sonora en el recorrido que hace la onda sonora entre fuente y receptor
3. Insonorizar el lugar del receptor del ruido emitido

 

Veamos de que trata cada una:

1. Insonorización de fuentes de ruido
La mayoría de las maquinarias industriales pueden ser insonorizadas mediante un cierre acústico, los pro de esto es que se elimina la fuente de ruido dentro del paisaje acústico y sugiere una mejora tanto ambiental como ocupacional. Los contra muchas veces pueden ser factores que no tienen que ver con lo acústico como son seguridad, funcionalidad del equipo, productividad o muchas veces que el espacio para trabajar en torno a la fuente es demasiado limitado. Todo lo citado anteriormente se puede solucionar con un buen planteamiento de ingeniería y con un trabajo integral de todos quienes componen un equipo de trabajo industrial, desde el trabajador hasta el jefe de planta pasando por encargados de prevención y mantención.

2. Interponer elementos acústicos en el recorrido que hace la onda sonora
Esto puede ser un objeto contundente que contenga el sonido como las barreras acústicas o elementos de absorción sonora como baffles colgantes o productos de acondicionamiento adosados a los techos y paredes del recinto. El gran pro de esto es que no se interviene la máquina que es un alivio muchas veces para los dueños de los equipos por los mismos factores de seguridad y productividad vistos en el punto anterior. Los contra que puede tener es que tienen un menor impacto de reducción de ruido, que aislar la fuente sonora, esto va a tener que ver mucho con la cantidad de metros cuadrados de producto instalado y la cercanía con la fuente emisora de ruido. La eficacia de estos elementos puede ser proyectada previamente mediante un estudio acústico.

3. Insonorizar el lugar del receptor del ruido emitido
Para el caso de ruido ambiental esto es bastante improbable ya que sería intervenir «la casa del vecino» y eso no ocurre en la práctica, pero si lo podemos aplicar y entender para el caso de ruido laboral, creando cabinas acústicas para operadores de maquinarias o zonas de descanso acústico donde los trabajadores puedan descansar y bajar la dosis diaria de exposición al ruido. Los pro son nuevamente que no se interviene la máquina y como contra se puede decir que para que funcione, debe haber también un cambio cultural y de generar conciencia en los trabajadores y supervisores en que se usen las zonas de descanso auditivo.

Cual sea la solución que se aplique, los resultados pueden ser pre visualizados mediante modelos de propagación sonora y estudios acústicos. El control de ruido no es una «fórmula mágica» que sea aplicable a todos los casos por igual, por eso hablamos de asesoría y consultoría y es por eso que en Cibel nos interesa ser un partner de nuestros clientes en la gestión eficaz de las emisiones de ruido aunando criterios técnicos, normativos y de costos.